Estos muffins proteicos de arándanos son tiernos, esponjosos y perfectos para un desayuno o merienda que te haga sentir bien. Son fáciles de hacer, están endulzados de forma natural, no llevan proteína en polvo ¡y tienen una textura ideal! Húmedos, esponjosos y para nada densos. Una opción nutritiva que sabe como un capricho.
En un bol grande, mezcla todos los ingredientes secos; esto evitará que se formen grumos más adelante.
Arándanos
Cubre los arándanos con 1 o 2 cucharadas de ingredientes secos; esto evita que se hundan en la masa.
Ingredientes húmedos
En otro recipiente, bate todos los ingredientes húmedos hasta que quede una mezcla uniforme.
Mezclar y reposar
Mezcla los ingredientes secos con los húmedos. Deja de batir cuando estén bien integrados: ¡si mezclas demasiado, los muffins quedarán duros!
Incorpora con cuidado los arándanos para que queden enteros y jugosos.
Deja reposar la masa de 10 a 15 minutos. Esto le da tiempo a la harina para absorber los líquidos, haciendo que los muffins queden más tiernos y esponjosos. Mientras tanto, precalienta el horno a 220 °C (430 °F).
Hornear
Distribuye la masa en un molde para muffins forrado. Opcional: añade algunos arándanos por encima. Hornea en la rejilla del medio durante 5 minutos y luego baja la temperatura a 175 °C (350 °F) y continua por 18 minutos o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio o con solo algunas migas.
Notas
Buttermilk casero: Mezcla ¼ taza de leche con ¼ cucharadita de vinagre o zumo de limón y déjalo reposar durante 10 minutos.
Medir harina: Si utilizas tazas medidoras para la harina, usa una cuchara para llenarla y luego nivela sin presionar. Esto evita el exceso de harina, que da como resultado muffins duros.
Medir con precisión: Utiliza una báscula de cocina, así nunca te equivocarás.
Temperatura del horno: Un termómetro de horno portátil es perfecto para medir la temperatura con precisión, ya que todos los hornos son diferentes.
Muffins menos dorados: Utiliza harina integral blanca.