Estos vasitos de cheesecake de fresa son un postre fresco y que te hace sentir bien, con capas de un relleno cremoso, alto en proteína, y un coulis de fresa lleno de sabor. Son fáciles de preparar, están endulzados de forma natural y no necesitas horno. ¡Perfectos para cuando quieres darte un gusto que también es más saludable!
En una cacerola, cocina las fresas con la miel y el jugo de limón a fuego medio durante 8–10 minutos, hasta que la mezcla esté suave, con textura de mermelada y haya espesado un poco. Ve aplastándolas mientras se cocinan.
1 ½ taza fresas frescas, 1 cda jugo de limón, 3 cda miel
Separa ¼ taza (60g) aparte. Deja enfriar antes de usar.
El Relleno
En la licuadora, licúa el cottage cheese durante 2–3 minutos, hasta que quede completamente suave y sin grumos.
1 ½ taza cottage cheese
Agrega el yogur griego, ¼ taza (60g) del coulis ya frío, la miel y el extracto de vainilla, y licúa todo junto por solo 30 segundos, no más. Esto evita que el relleno quede muy líquido.
½ taza yogur griego, 2 cda miel, 1 cdta extracto de vainilla
En un bowl, bate la crema hasta que se formen picos suaves. Agrega la mezcla licuada y, con una espátula, intégrala con movimientos envolventes hasta que quede suave y aireada.
½ taza crema para batir
Montaje y Refrigerado
Divide las galletas trituradas en cuatro vasos de 1 taza (200–250 ml). En cada vaso, coloca de 2 a 3 cucharadas del relleno, luego 1 a 2 cucharadas de coulis, y termina con otras 2 a 3 cucharadas del relleno.
5 galletas digestive
Cubre con papel film y refrigera por al menos 4 horas (mejor si es toda la noche). Sirve espolvoreando galletas trituradas y fresas en rebanadas encima.
Notas
Licúa el cottage cheese solo. Licúalo durante 2-3 minutos hasta que esté suave, y luego agrega el yogur griego, el coulis y la miel. Si los agregas muy temprano, el relleno puede quedar líquido.
Después, mezcla todo junto, pero no por mucho tiempo. Licúa por unos 30 segundos, no más. Licuar demasiado en esta etapa hará que la mezcla quede muy líquida.
Refrigera por al menos 4 horas (mejor toda la noche). Esto permite que los vasitos de cheesecake de fresa cuajen bien, mantengan su forma y las capas se definan con una textura súper cremosa.
¿Solo tienes fresas congeladas? No hay problema. Cocínalas directamente del freezer, no es necesario descongelarlas. Cocina un poco más hasta que se deshagan y tengan textura de mermelada.