En el bol de un robot de cocina o amasadora, poner la harina, sal, huevo, mantequilla derretida, leche condensada y agua. Mezclar hasta incorporar y amasar por 10 minutos. Dejar descansar por 10 minutos y amasar otros 5 minutos.
Dividir la masa en 10 partes iguales, darles forma de bollito. Cubrir cada bollito con bastante mantequilla y colocarlos en una bandeja engrasada. Cubrir la bandeja con papel transparente y llevar a la nevera hasta el día siguiente.
Al día siguiente. Untar la superficie de trabajo con un poco de mantequilla. Colocar un bollito y aplastarlo, continuar presionando la masa con la palma de la mano para hacerla más grande. Estirar la masa con las manos tan fina como sea posible. Untarla con más mantequilla de vez en cuando para hacer más fácil el estirado. Opcionalmente, puedes levantar la masa de un borde y con cuidado estirarla aún más.
Empuja el borde de la masa arrugándola hasta el medio. Hacer lo mismo con el borde contrario, formando un cilindro arrugado. Enroscar el cilindro. Es mejor ver este paso en el vídeo.
Dejar descansar por 10 minutos antes de cocinar. Mientras puedes seguir con el resto de bollitos.
Una vez listos para cocinar, aplastar el pan con forma de rosca hasta que tenga unos 10-15 cm de diámetro. Calentar un poco de mantequilla en una sartén a fuego medio. Colocar el pan plano sobre la sartén. Cocinar por unos minutos y darle la vuelta. Continuar cocinando del otro lado.
Esto es importante para obtener un plan plano ligero. Retirar el pan y colocarlo en la mesa de la cocina. Inmediatamente y con cuidado, apretarlo con ambas manos hacia el centro. Esto es para hacerlo más esponjoso. Puedes ver este paso también en el vídeo.
Mantener los panes calientes bajo un paño limpio. Son ideales para acompañar un curry de lentejas o cualquier tipo de curry. ¡A disfrutar!