Panecillos dulces asiáticos rellenos con pasta de alubias rojas. Tiernos y esponjosos con un relleno dulce y cremoso. Si no los has probado, debes hacer esta receta, es muy fácil.
Triturar las alubias rojas junto con el agua hasta obtener una crema fina. Verter en una olla y añadir el azúcar y sal. Cocinar a fuego medio hasta que espese, unos 25 minutos.
Reducir el fuego a medida que espese para evitar que salpique, ten cuidado.
Verter en un cuenco y cubrir con papel film. Dejar enfriar completamente antes de usar.
Una vez frío, dividir la pasta entre 8 porciones iguales.
Los Panecillos
Añadir miel a la leche tibia y remover hasta que la miel se haya disuelto. Verter la levadura seca y mezclar un poco. Dejar actuar hasta que espume, unos 3-5 minutos.
Añadir todos los ingredientes de los panecillos en una amasadora, incluida la levadura activada. Mezclar hasta integrar y luego amasar por 10 minutos. Colocar la masa en un bol aceitado y aceitar también la masa para que no se seque.
Cubrir el bol con papel transparente. Dejar levar hasta que la masa duplique su tamaño, en un lugar cálido y sin corrientes de aire.
Una vez la masa haya duplicado su tamaño, verter sobre una superficie enharinada. Amasar ligeramente hasta formar un cilindro y luego cortar en 8 partes iguales. Formar un bollo con cada parte.
Montaje
Estirar un bollo hasta obtener un círculo de nos 9 cm de diámetro. Luego colocar 1 porción de la pasta de alubias rojas en el medio. Envolver la pasta con la masa y cerrar pinzando con los dedos.
Estirar nuevamente hasta obtener un óvalo de unos 10x18 cm, mas o menos. Con un cuchillo afilado, hacer cortes superficiales paralelos, con cuidado de no cortar la masa hasta el fondo.
Darle la vuelta y enrollar en el sentido de los cortes, doblar un poco las puntas hacia adentro. Colocar sobre una bandeja para horno con un poco de harina. Repetir con el resto de los bollos.
Pintar los panecillos con el huevo batido con un chorrito de leche, luego rociar con las semillas de sésamo por encima.
Hornear a 170ºC por 15 minutos o hasta que estén dorados y cocidos. Retirar del horno e inmediatamente pintar con un poco de mantequilla derretida. Dejar enfriar sobre una rejilla. ¡A disfrutar!