Este postre tradicional argentino es un delicioso pie con masa quebrada tierna y el toque dulce y ácido del dulce de membrillo. Originaria de Italia, la pasta frola ha sido adaptada durante años al estilo de Argentina.
Tamizar la maicena, harina leudante y levadura química en un bol. Añadir el azúcar y mezclar bien.
Añadir la mantequilla fría y romperla con los dedos en la harina hasta obtener una textura como arena. Añadir el resto de los ingredientes y mezclar bien con una espátula de goma hasta integrar.
Verter la masa sobre una superficie enharinada y amasar ligeramente para formar una bola. No amases demasiado.
Verter de nuevo en el bol, cubrir con papel film y llevar a la nevera por 30 minutos. Mientras preparamos el relleno.
El Relleno
Añadir el dulce de membrillo y licor de naranja en una olla pequeña. Cocinar a fuego bajo hasta que el dulce se derrita y forme una pasta. Dejar enfriar antes de usar.
Montaje
Colocar ¾ de la masa entre 2 papel film y estirar con un rodillo hasta formar un disco de unos 33 cm. Retirar el papel film superior y espolvorear con un poco de harina.
Voltear con cuidado la masa sobre una tartera de 30.5 cm previamente engrasada y enharinada. Ajustar la masa y retirar el papel film. Cortar los bordes sobrantes de la masa y llevar a la nevera.
Con la masa sobrante hacer 8 tiras cilíndricas. Estirar sobre una superficie enharinada para que sea más fácil. Enfriar en la nevera un rato si la masa es muy blanda para manipular.
Verter el relleno enfriado sobre la masa y distribuir uniformemente. Colocar las tiras por encima entrecruzadas formando un enrejado. Pintar la masa con la yema de huevo.
Hornear en horno precalentado a 170ºC en la parte mas baja por 45 minutos o hasta que la superficie esté dorada. Retirar del horno y mientras aún está caliente, pintar la masa con un poco de mermelada. Finalmente espolvorear coco rallado sobre la masa. Dejar enfriar completamente antes de cortar. ¡A disfrutar!