Sticky buns o bollos pegajosos tiernos y esponjosos aromatizados con piel de clementina. Rellenos con canela, pecanas y pasas. Más pecanas por encima y una salsa de caramelo irresistible!
1tazanueces pecanas picadas(100 g), para poner en el molde de muffins
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Instrucciones
Los Bollos
Añadir todos los ingredientes de los bollos al bol de una amasadora. Mezclar hasta incorporar y luego amasar por 10 minutos. Formar una bola con la masa y colocar en un bol engrasado. Cubrir el bol y dejar levar hasta que duplique su tamaño. Mientras preparamos la salsa de caramelo.
La Salsa de Caramelo
Añadir la mantequilla y azúcar moreno a una sartén antiadherente y cocinar a fuego medio hasta que la mantequilla y azúcar se hayan disuelto.
Ahora añadir el zumo de clementina y la nata, inmediatamente mezclar hasta integrar todo. Continuar cocinando hasta que la salsa se haya espesado ligeramente.
Verter en una jarra y dejar enfriar completamente antes de usar. La salsa espesará más cuando se enfríe.
El Relleno
Añadir ambos azúcares y canela en polvo a un bol pequeño. Mezclar bien y reservar.
Montaje
Engrasar un molde para 12 muffins generosamente con mantequilla. Verter aprox. 1 cucharada de la salsa de caramelo en cada hueco, seguida de un poco de las pecanas picadas. Reservar.
Una vez la masa haya levado al doble, colocar sobre una superficie y presionar con las manos hasta formar un rectángulo. Luego con un rodillo estirar hasta obtener un cuadrado de 38 cm.
Untar la masa estirada con mantequilla. Espolvorear la mezcla de azúcar y canela seguida de las pasas y pecanas picadas.
Enrollar la masa hasta formar un cilindro. Cortar en 12 discos iguales. Colocar cada disco en el molde de muffin (sobre el caramelo y pecanas del fondo). Hornear en horno precalentado a 175ºC por 25 minutos o hasta que los bollos estén dorados y cocidos.
Retirar del horno. Inmediatamente colocar una rejilla y otra bandeja grande y plana encima. Con cuidado darles la vuelta a todo junto. Asegúrate de usar guantes de horno para no quemarte con el caramelo.
Agita ligeramente la bandeja para que se suelten los bollos. Levantar y retirar la bandeja. Dejar enfriar completamente. Servir con el resto de la salsa de caramelo.
Nota: también puedes disfrutarlos mientras están aún tibios, como yo :)
Si en algún momento la salsa se ha espesado demasiado, puedes aligerarla calentándola brevemente en el microondas. Si aún no se ha espesado para cuando tienes que usarla, colócala por unos minutos en el congelador.