1lbqueso crema entero(450 gr), a temperatura ambiente
3tazaazúcar glas(360 gr), tamizado
2cdtaextracto de vainilla
Get Recipe Ingredients
Instrucciones
El Bizcocho
Tamizar la harina, sal y cacao en polvo en un bol. Reservar.
En otro bol, añadir el buttermilk y colorante rojo. Mezclar bien hasta que sea homogéneo. Reservar.
En el bol de un robot de cocina, añadir la mantequilla blanda y el azúcar. Batir hasta que sea una mezcla pálida y cremosa, unos 5 minutos. Luego añadir el extracto de vainilla y los huevos. Continuar batiendo hasta integrar todo.
Añadir la harina tamizada en 3 veces, alternando con el buttermilk rojo en 2 veces. Mezclar bien entre cada adición. No mezclar demasiado para evitar que la tarta salga densa. Reservar.
Debes hacer este paso algo rápido. En un cuenco, añadir el bicarbonato de soda seguido del vinagre. Comenzará a hacer espuma en el acto, remueve bien e inmediatamente viértelo sobre la masa de la tarta. Inmediatamente integrar todo con movimientos envolventes.
Dividir la masa de la tarta entre 2 moldes redondos de 23 cm que han sido engrasados y enharinados. Cocinar en horno precalentado a 170ºC por 20 minutos o hasta que estén cocidos.
Luego de retirar del horno, esperar unos 5 minutos y darle la vuelta sobre una rejilla, dejar enfriar completamente.
El Frosting de Queso Crema
En el bol de un robot de cocina, añadir la mantequilla blanda y el queso crema. Batir hasta integrar, unos 2 minutos.
Luego añadir el extracto de vainilla y el azúcar glas tamizado, en 2 adiciones. Batir bien entre cada adición.
Si el frosting está muy líquido, llevar al congelador por unos 50 minutos. Removiendo cada 10 minutos para evitar que congele.
Montaje
Cortar la parte superior de domo de los bizcochos para nivelarlos, guardar estos trozos que usaremos para las migas de decoración. Cortar también los bordes, para que se vea más bonito el color rojo cuando cortemos la tarta.
Poner un poquito del frosting sobre la base o plato para evitar que la tarta se deslice luego. Colocar uno de los bizcochos y luego más frosting por encima. Rociar con los trocitos de chocolate blanco. Colocar el otro bizcocho encima, con la parte de abajo para arriba.
Poner más frosting hasta cubrir la tarta con una fina capa. Esto es para que cuando terminemos de cubrir la tarta con el frosting no arrastremos migas haciendo que la tarta no se vea toda blanca. Llevar a la nevera por 1 hora para que el frosting sea más firme.
Finalmente cubrir la tarta con el resto de frosting. Decorar con las migas de los sobrantes del bizcocho como te guste. ¡A disfrutar!